sábado, 24 de noviembre de 2007

Sobre el amor y las relaciones de pareja (IV)

En cada uno de los anteriores post he querido hablar de dos distintas dimensiones sobre el tema de las relaciones: desde el punto de vista espiritual y desde el cultural o social según ha ido evolucionando la historia y según el momento actual.

Esto porque quiero llegar a formular una reflexión
¿Son las necesidades del alma las mismas que las de las costumbres morales, sociales y culturales? Algunas coinciden ¿pero qué pasa cuando no? y aún así ¿como interpretamos eso cada uno?

Es a donde quería llegar. Estamos en un momento de intensa e inmensa confusión sobre la razón y edificación misma de por qué estamos con la pareja que estamos o porque queremos emparejarnos.

Los tiempos han cambiado, las costumbres y moral social también, hay más libertad, mayor entendimiento, los kioscos nos inundan de revistas y libros de auto-ayuda y de ayuda para las relaciones de pareja desde el punto de vista psicológico. Eso está francamente bien, esto era impensable hace 30 años y desde entonces ha ido in crescendo.

Todos sabemos un montón de cosas sobre nosotros mismos ¿...? al menos con la cabeza, pero qué pasa cuando no hay una alineación entre mente y alma? ¡Que la confusión está servida!
Como le dije a un amigo hace muy poco, el hecho de "buscar" no da como resultado siempre "encontrar". Muchos buscan con la mente, pero muy pocos con el alma.

El alma tiene una necesidad de experimentar que la moral y costumbres sociales y culturales niega. Hoy más que nunca existe una profunda brecha entre una y otra en ese terreno.

Bajo la luz de la astrología y con una mente abierta y flexible, podemos deducir que cada ser es una individualidad y que por lo tanto la formula inventada hace mucho para llegar a constituir un vínculo "eterno" o indestructible no casa con que haya personas que necesitarán muchas experiencias en su vida con otras personas. Con cada una de ellas se unirá por razones diferentes según vaya avanzando o repetirá con el mismo tipo de persona si simplemente cree que con cambiar de pareja cambia o desaparece el problema que le ha llevado a esa encrucijada.

Por lo tanto, si miramos que las auténticas necesidades de experimentación del alma en concepto de relación no casan con los parámetros e ideas culturales y sociales, no me extraña que el maremagnun haya llegado a esta parte tan tremendamente importante de la vida.

Lo que quiero decir es que ya no se puede encorsetar bajo un mismo modelo las relaciones de pareja, porque cada ser humano tiene una distinta necesidad de experimentar y llegar a llenar su alma.

Los astrólogos sabemos si una persona necesitará varios tipos de pareja a lo largo de su vida y también qué es lo que busca en la otra persona. Sobretodo y siempre como piedra angular de todo el tema, es imprescindible conocer en qué punto está la persona en su evolución, porque según eso encontrará un tipo de persona que actúe lo que no ve en si misma o una persona que le complemente.

La primera pregunta que me hacía sobre el tipo de crisis de pareja versaba sobre las relaciones en las que se empieza un camino juntos y poco a poco a medida que el uno crece y el otro no, ese componente que es la razón misma de emparejarse desaparece.

Tanto si existen hijos como si no, muchas parejas deciden seguir juntas, al menos mientras se van aclarando sobre lo que está pasando. Pero ¿qué pasa cuando se llega a un punto en que uno habla el lenguaje del alma y no encuentra eco en la otra persona?Lo primero que se produce en esa diferencia de lenguajes es una incomunicación que daña y erosiona la convivencia. Y ¿qué sucede cuando la persona está en camino de su propia búsqueda interior pero todavía hay pruebas en el camino que le hace dudar?

¿Cuales pueden ser esas pruebas, esas dificultades? La más evidente y difícil es que al estar recién salidos del mundo, en el que la otra persona se ha quedado, se sienten con complejo de culpabilidad. Él o ella...se dicen... es tan bueno/a, me quiere tanto, está dispuesto a lo que sea con tal de que sigamos juntos... En este caso ¡claro!

Ahora estoy en la tesitura de hablar del tipo de crisis con las que me estoy encontrando en mi consulta pero al final de esta larga reflexión por entregas creo que quedará bastante claro a donde quiero llegar y se podrá entender las relaciones de pareja desde otro ángulo que al menos puede enriquecer nuestra visión.

mañana prosigo....

un abrazo

Enri

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