martes, 8 de septiembre de 2009

El mundo onírico...5ª parte..

Cómo lo desarrollan

Examinemos algunos de los elementos de los procesos sociales y psicológicos involucrados en este tipo de interpretación de los sueños:

Primero, el niño recibe reconocimiento y estima social al destapar y contar lo que podría denominarse una reacción psíquica motivada por la ansiedad. Entre los Senoi, éste es el primer paso para lograr convencer al niño de que la autoridad lo
va a aceptar aun cuando revele cómo es en su interior.

Segundo, se plantea el trabajo de su mente como racional, aun mientras el niño duerme. Para los Senoi es tan razonable que un chico adapte por si mismo sus estados de tensión interna, como lo es para nosotros que un chico occidental haga sus deberes para la maestra.

Tercero, la interpretación caracteriza la fuerza que el niño siente en el sueño como un poder que él puede controlar mediante el proceso de relajación y adecuación mental, una fuerza que será la suya tan pronto como pueda domesticarla y aprenda a dirigirla.

Cuarto, la educación Senoi señala que la ansiedad no es importante por sí misma, sino porque ella bloquea el libre juego del pensamiento imaginativo y de la actividad creadora, a los que, sin ansiedad, el sueño puede dar origen.

Quinto, se establece el principio de que el chico debe tomar decisiones y lograr soluciones tanto en su pensamiento nocturno como diurno, y que debe asumir una actitud responsable hacia todas sus reacciones y fuerzas psíquicas.

Sexto, se familiariza al chico con el hecho de que él puede controlar mejor sus reacciones psíquicas si las expresa y piensa en ellas que si las oculta o reprime.

Séptimo, se inicia al niño Senoi en un modo de pensar que se irá consolidando y desarrollando durante todo el resto de su vida y que sostiene que un ser humano que manifiesta buena voluntad para con sus compañeros y les comunica sus reacciones psíquicas para que las aprueben o critiquen, es el guía supremo de todas las fuerzas individuales del mundo espiritual (subjetivo) pase
lo que pase.

A veces el hombre descubre su ser más profundo y revela su más grande poder creador cuando sus procesos psíquicos están más liberados del compromiso inmediato con el entorno y más bajo el control de su poder equilibrador- estabilizador o poder homeostático (*). La forma más libre de juego psíquico ocurre durante el sueño. Por lo tanto, la aceptación social de éste puede constituir la más profunda aceptación posible del individuo.

(") Homeostasis: Nombre dado por propuesta del fisiólogo Walter B. Cannon al conjunto de condiciones imperantes en un organismo sano por coordinación de los procesos fisiológicos. Como los estados de equilibrio logrados por más simples sistemas físico- químicos, la homeostasis se mantiene mediante una serie de actividades opuestas que se equilibren recíprocamente.

Entre los Senoi, el niño va adquiriendo buena voluntad para con la gente debido a que se alienta por todos los medios el ejercicio y la libre expresión de lo más básico en él mismo -ya sea directa o indirectamente- a través de la aceptación del
proceso del sueño. Al mismo tiempo, al niño se le dice que debe rechazar la posibilidad de quedar fijado a los habitantes del mundo onírico a menos que éstos realicen alguna contribución que resulte socialmente significativa y constructiva, lo que es determinado por el consenso social al despertar. Así se va guiando la reorganización del sueño de un modo que torna socialmente constructiva su acción adulta agresiva.

Entre los Senoi, donde la autoridad le dice al niño que toda fuerza y todo personaje onírico es real e importante, y en esencia permanente, que puede y debe ser domesticado, sojuzgado y forzado a efectuar una contribución socialmente significativa,la sabiduría corporal que opera en sueños en realidad parece reconocer la experiencia acumulada por el niño de un modo tal que primero se neutraliza y luego se revierte la tendencia natural del sistema nervioso superior a perpetuar las experiencias desagradables.

A este tipo simple de interpretación podríamos denominarlo análisis de sueños. Al niño se le dice que hay un contenido manifiesto del sueño: la raíz con que tropezó su pie, o el fuego que lo quemó, o el individuo compuesto que lo disciplinó. Pero
hay también un contenido latente del sueño, una fuerza que es potencialmente útil pero que lo fastidiará hasta que él domine al contenido manifiesto en un próximo sueño y hasta que la persuada o la fuerce a hacer una contribución que, a juicio del grupo, resulte útil o bella.

A este tipo de interpretación podríamos. denominarlo sugestión. La tendencia a perpetuar en los sueños la imagen negativa de un demonio personificado se neutraliza mediante una tendencia similar a perpetuar la imagen positiva de una autoridad social simpática. De este modo, en el sueño la experiencia social
acumulada apoya a la sabiduría corporal organizada: primero, quitándole al soñante el miedo respecto de la imagen negativa y su concomitante estado de tensión temerosa, y, después, permitiéndole hacer saltar en pedazos ese estado de tensión y transmutar la energía acumulada bajo forma de ansiedad en un
poema, una canción, una danza, un nuevo tipo de trampa, o algún otro producto creativo al que un individuo o todo el grupo reaccionará con aprobación (o con crítica) al día siguiente.

A continuación damos algunos ejemplos que ilustrarán cómo opera este proceso entre los Senoi:

Un chico sueña que es atacado por un amigo y, al despertar, su padre le aconseja que informe a su amigo del hecho. El padre del amigo le dice a su hijo que es factible que él haya ofendido al soñante involuntariamente, y que haya permitido de este modo que un personaje maligno use su imagen como disfraz en el sueño. Por lo tanto, debe darle un regalo al soñante y tomarse el trabajo
de ser amistoso con él para prevenir que no vuelva a ocurrir lo mismo en el futuro.

La agresión estructurada alrededor de la imagen del amigo en la mente del soñante llega a ser de este modo la base de un intercambio amistoso. También se le dice al soñante que luche en los próximos sueños y que venza a cualquier personaje onírico que utilice la imagen de su amigo como disfraz.

Otro ejemplo de lo que probablemente es un estado de tensión menos directo entre el soñante y otra persona, se maneja con modales igualmente cuidadosos. El soñante cuenta qué vio a un. tigre atacar a otro niño que vive bajo su mismo techo. De nuevo, se le aconseja que informe al niño sobre el sueño, que describa el lugar donde ocurrió el ataque y, si es posible, que se lo muestre, así él puede estar en guardia y, en un próximo sueño, pueda matar al tigre antes de que lo ataque. Los padres del niño soñado le piden nuevamente a su hijo que le dé un regalo al niño
soñante y que considere a éste su amigo preferido.

En la educación para los sueños, los Senoi también manejan en forma efectiva la producción de fantasías sin utilidad aparente. Si el niño cuenta que tuvo sueños de estar flotando o de buscar comida, se le dice que en el próximo sueño él debe nadar hasta llegar a algún lugar y encontrar algo de valor para el grupo, o
que debe compartir la comida que está comiendo en sueños. Y si el sueña que ataca a algunos, debe disculparse ante ellos, hacerlos partícipes de alguna golosina o fabricarles algún tipo de juguete. Así, antes que la agresión, el egoísmo y la envidia alcancen a influir en la conducta social, la. tensión expresada
en el estado onírico complaciente se transforma en el centro de la acción social, descargándose esos sentimientos sin que resulten destructivos.

Mis datos acerca de la vida onírica de grupos Senoi de diversas edades indican que el sueño puede llegar a ser, y sin duda es, el tipo más profundo de pensamiento creativo. Al observar las vidas de los Senoi se me ocurrió que la civilización moderna podría estar enferma porque la gente se despojó, o frustró él desarrollo, de la mitad de su capacidad de pensar. Tal vez la mitad más importante. Por cierto que no puede decirse, comparados con nosotros, que los Senoi están atrasados. Durante la vigilia, y considerando los datos que les aporta su medio ambiente, los Senoi exhiben la misma capacidad que nosotros para el pensamiento lógico; en cambio, nuestra capacidad para resolver problemas en sueños es infantil comparada con la de ellos.

El Senoi adulto puede iniciar su sueño con un problema que no fue resuelto durante la vigilia: un accidente o una debacle social. Un muchacho recoge algunas semillas silvestres de calabaza y las comparte con los de su grupo. Las semillas
producen un efecto purgativo y les empieza a todos una diarrea. El se siente culpable y avergonzado y sospecha que podían ser venenosas. Por la noche tiene un sueño en el cual se le aparece el espíritu de las semillas de calabaza y se las hace vomitar, explicándole además que ese tipo de semillas sólo tiene valor como remedio para alguien que está enfermo: Luego, el espíritu de las calabazas le da una canción y le enseña una danza que él podrá mostrar a sus compañeros al despertar, con lo cual ganará el reconocimiento de ellos y recobrará su autoestima. O sino, para quitarle la pena, aparece en sus sueños un árbol que al
caer hirió a una persona y le explica que quiere hacerse su amigo. Luego, el espíritu del árbol le da un ritmo nuevo y desconocido que él podrá tocar en sus tambores. O sino, el amante contrariado recibe en sueños la visita de la mujer que lo rechazó y ella le explica que está enferma en la vida real y por eso no es conveniente para él la relación. Como prueba de sus verdaderos sentimientos, ella le da un poema.

Me parece interesantísimo como trabajan con los sueños.

continua..

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