miércoles, 12 de noviembre de 2008

2ª Etapa del curso de Terapia Regresiva XIII

Acabo de llegar de la 3ª etapa del curso de Terapia Regresiva... Así que en breve os empezaré a relatar esta etapa...tan llena y gratificante y tan interesante como las anteriores...


Muchos se preguntan si las naves, los vehículos no identificados que surcan por todos los cielos de nuestro planeta, existen o son fruto de la imaginación calenturienta de unos cuantos... Por mi parte creo que tratar de convencer a los que dudan es perder el tiempo y tiene poco sentido...son cuestiones que deben resolverse individualmente.

La divulgación sirve para hacer saltar los fusibles de lo que ya saben..pero no recuerdan. Para los demás, el más profundo de los respetos. Cada uno despierta a su tiempo y nadie debe ser juzgado por ello. Todos hemos sido ciegos y sordos y si somos conscientes de eso...nunca faltará la generosidad tan necesaria de la paciencia...pero sobre todo de la ausencia de juicio...



"""Hemos narrado previamente los últimos días de la Atlántida. Pero la vida sobre este mítico continente no duro unos miles, sino millones de años. Fueron varias las civilizaciones que desarrollaron todo su ciclo evolutivo, desapareciendo una, para dar paso a la otra.

La noche del 4 de julio de 1950 el científico Dr. Ingeniero Daniel Walter Fry que trabajaba en la Base americana de White Sands, cerca de Las Cruces, en Nuevo México, se vio sorprendido por la presencia inusitada de un platillo volante.

"El Sol se había puesto hacía cerca de una hora -cuenta Fry. Mis ojos escudriñaban el cielo y se detuvieron sobre un grupo de estrellas, especialmente brillantes, sobre los picos de la montaña. Repentinamente una de las estrellas desapareció. Luego otra estrella, justo a la derecha de la primera, desapareció asimismo e igualmente dos más posteriormente. Una fuerte sensación punzante recorrió mi espina dorsal. Cualquier cosa que fuera estaba eclipsando la luz de las estrellas, estaba aumentando rápidamente su diámetro aparente y su trayectoria me indicaba que sin duda venía hacia mí. Posteriormente se posó en tierra con suavidad. Salvo el crujido de los matorrales debajo de ella, no hizo ningún sonido. Por casi un minuto permanecí sin movimiento. Una fantástica sensación me sobrecogió, y permanecí mirando al objeto desconcertado y hechizado como un niño que estuviera observando una representación insólita de circo".

"Durante muchos años había estado empleado en el campo del diseño de naves aéreas y espaciales, y había colaborado en el desarrollo de muchos proyectiles guiados. A través de mi trabajo en White Sands Províng Grounds y otros centros de desarrollo, me había familiarizado con la mayoría de los adelantos recientes en aeronáutica. Pero aquel artefacto era más adelantado de todo lo que yo había conocido hasta entonces".

En un principio Fry creyó que se trataba de un proyecto de la Unión Soviética pero luego descartó la idea. Se acercó suavemente a tocar la nave, cuando escuchó una voz crispada en el aire: "Mejor no toque el casco, compañero, todavía está caliente".

Daniel dio un salto hacia atrás y cayó en la arena al tropezar con unas matas. La voz de nuevo replicó: "Tómelo con calma, compañero, está entre amigos".

Siguieron varias palabras cruzadas entre nuestro personaje y la voz, que al final y respondiendo a la pregunta de si se trataba de algún americano, respondió: "Yo no soy americano como Vd., aunque mi actual misión requiere que yo me transforme en uno... La verdad es que nunca he puesto un pié sobre su planeta. Requerirá cuatro años más para adaptarme a la atmósfera y a la gravedad e inmunizarme a sus agentes biológicos".

Siguió la voz diciendo: "Las expediciones previas de nuestros antecesores en un período de muchas centurias se encontraron con un fracaso casi total en este aspecto. Esta vez hay esperanzas de que seremos capaces de encontrar mentes más entrenadas y más receptivas para que nosotros podamos ayudarles en el progreso de su raza".

Posteriormente, pasada la primera impresión, la voz se dio a conocer como la de Alan, que a su vez le invitó a subir a la nave para salir de viaje hacia Nueva York.

Al ir a tomar asiento en la nave, el Ingeniero vio dibujado en el respaldo el símbolo del árbol y la serpiente. Estos símbolos al ser próximos a nuestra cultura motivaron una serie de preguntas que la voz extraterrestre respondió así:

"Usted está perfectamente en lo cierto cuando señala que el símbolo del árbol y de la serpiente es común en la historia y en las leyendas de su planeta. También es común en el nuestro. La explicación es que tenemos, por lo menos en parte, antecesores comunes.

"Hace decenas de miles de años, algunos de nuestros antecesores vivían en la Tierra. Había en esta época un pequeño continente en una parte hoy cubierta por el mar que ustedes llaman Océano Pacífico. Algunas de sus primitivas leyendas se refieren a esta masa de tierra sumergida como el "Continente Perdido de Mu o Lemuria".

"Nuestros antepasados habían construido un gran imperio y una ciencia vigorosa sobre este continente.

"En la misma época había otra raza que se desarrollaba rápidamente sobre otra masa de tierra en el área central y sur del actual Océano Atlántico. En sus leyendas este continente ha sido denominado Atlántida.

"Había rivalidades entre las dos culturas en sus progresos científicos. Al principio eran amistosas, luego se volvieron más amargas con el correr de los años, y cada raza hacía alarde de sus conquistas ante los otros.

"En pocas centurias su ciencia había sobrepasado el grado de desarrollo que existe ahora aquí. No satisfechos con liberar pequeñas porciones de la energía del átomo, como hacen en la actualidad sus físicos, ellos habían aprendido a rotar toda la masa sobre su eje energético. De la rotación de un trozo de materia del tamaño de un penique de cobre, resultaba la liberación de setenta y cinco millones de sus kilovatio-horas.

"Con el constante aumento de la tirantez entre las dos razas y con el imparable aumento de los recursos destructivos, era inevitable que eventualmente se destruyeran entre ellas.

Del enfrentamiento de ambas razas y de la aparición de sus artefactos aéreos fue de donde se sacaron los antiguos mitos del “Olimpo” y de los dioses enfrentados y apareados con los humanos.

"Las energías liberadas en esa destrucción fueron suficientes para provocar el mayor cambio en la configuración superficial del planeta; y las radiaciones concomitantes fueron tan intensas y extendidas, que la superficie de la Tierra se volvió totalmente inhabitable para el ser humano durante varios miles de años...".

Continúa Alan diciendo que unos pocos supervivientes de aquella catástrofe se instalaron en las altas cumbres del Himalaya, donde depositaron los testimonios del conocimiento de su raza y de su cultura. Cinco naves formaban parte de aquellos náufragos de la radiación atómica. Su fin era inminente. Algunos pensaban no obstante que la radiación no llegaría hasta tales alturas y que los vientos tan altos en estas cumbres disiparían la energía mortífera vertida en la guerra.

Se hizo una asamblea. Unos pocos optaron por quedarse en dichas cumbres. Otras cuatro naves, decidieron aventurarse por el espacio, aún sabiendo que no se había conseguido todavía grandes distancias interplanetarias. Pero el espíritu de supervivencia era imperioso y optaron por lanzarse a la aventura. Una de las naves se perdió en el vacío cósmico, las otras cuatro consiguieron adaptarse a una vida nómada intergaláctica a través de miles de años de supervivencia. Después de treinta mil años, les tocaba ahora regresar a la tierra, por eso estaban introduciendo atmósfera, presión, y microorganismos a sus naves para adaptar sus cuerpos ahora transformados por tan largo periodo de exilio, a las condiciones actuales del planeta tierra. Esta es la historia. Es probable que Alan y los suyos estén a estas alturas viviendo entre nosotros. Pero esto es algo que se queda en el camino de la especulación. En cualquier caso la historia es interesante y digna de conocerse”.

http://yosoy.mi-web.es/foro/viewtopic.php?t=148

Aquí termina esta epopeya sobre los últimos días de la Átlantida. Si fue así o no...poco importa...Yo me quedo con la esencia de lo que se ha querido transmitir...pero a mi me suena a verdad...como a tantos que recordamos en la memoria ancestral muchos de los hechos aquí narrados...

A cada uno su recuerdo, a cada uno su trocito de verdad. Nadie la tiene en exclusiva. Por eso, siempre digo que todo lo que encuentro, recibo o transcribo, son pedacitos, retazos de verdades que voy encontrando. Ahora a cada uno le resuena por dentro de una manera...para cada uno algo será verdad y algo no...no importa...todos llegaremos a saberla entera en su momento.

Estamos caminando y buscando...eso es lo importante...porque fue dicho: Busca y hallaras...Llama y se te abrirá...Pide y se te dará...


Un abrazo muy fuerte

Enri

1 comentario:

Unknown dijo...

enri en que se basa la astrologia regresesiva cual es su base vicentegala.com